Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos.

jueves, 15 de enero de 2009

Y es que yo canto, porque a tí te gustaba escuchar

Es demasiado, es abrumador…

¿Cuánto tiempo aguanta alguien sintiéndose bien? Sin que nada, ningún tipo de situación lo saque de la total apatía. Es tarde, bastante tarde, y hoy, especialmente se siente muy frio a mi alrededor; mis ojos están pesados, seguramente tengo sueño, pero no quiero dormir… no me gusta hacerlo. De niña pensé siempre que Morfeo, no era alguien de fiar, que no podía entregarme a sus brazos así nada más, y para que no me buscase en las noches, me forzaba a quedarme despierta, hasta que ya no podía más. Quizás aún conservo algo de ese infantil temor. En realidad esos son los temores que tengo, todos han sido adquiridos en mi infancia; no le temo a la gente, ni a los carros, ni a la policía, que se yo; pero si le temo a la oscuridad, a las arañas, los fantasmas, los payasos y a la película “The Grinch”, ¿mencioné las arañas?


Mis temores, parecen tan nimios, pero a mi se me hacen gigantes, son juez y parte en mis inseguridades diarias, que no vienen más que a comparar mi realidad con lo que quiero aspirar a ser… Todas las comparaciones son odiosas.

Siempre creí que alguien me robó la libertad, hoy no la tengo. En alguna parte de lo vivido, me fui convirtiendo en lo que justamente no quería ser, en alguna parte dejé de soñar y de maravillarme con lo cotidiano, con una piedra, una hoja seca en Otoño (¿acaso no es un vicio pisarlas y escucharlas crujir?), con la lluvia, y los grandes vientos que no me dejaban caminar en la calle. En algún punto, y voy a ser muy insistente en esto, perdí esa magia y me ataron y me vendaron los ojos. En ese momento, dejé de ser libre, pero no me preocupé, siempre supe muy dentro de mi quien había sido.

El muy tonto se olvidó de taparme los oídos, hoy sólo escucho y me he reconstruido haciéndolo, uniendo pieza por pieza ese absurdo espacio vacio en mi vida. Es asombroso todo lo que puedes imaginar y soñar con tan sólo escuchar, las cosas tienen mucho que decir.

3 comentarios:

Nicolas dijo...

Nunca he imaginado que puedes ser indiferente ante la vida
Siempre te haces notar

Es un cuento?

Dime, no quiero pensar que he sido un mal hombre

Eres libre morena

Infinito Jordi dijo...

Yo también creo haberme convertido en algo que nunca pensé... pero ahora no tengo claro si es mejor o peor.

He dejado una información interesante en Desde Madrid.

Muaka!

Gwynette dijo...

Tendrás que hacer memória y buscar el punto perdido..:) Escuchar, saber escuchar, és un don que pocos poseen..eso que ocurre diariamente tan espantoso que cuando hablas con alguien cara a cara o por teléfono y te interrumpen constantemente por alguna nimiedad que les pasa por la cabeza y te quedas con cara de:"no me lo puedo creer, otra vez me interrumpe!"..te felicito por el escuchar.

Y de los payasos, ni hablemos!..lagarto, lagarto !! ^_^

Besitos, Francisca